La apoteosis del postureo

Decíamos ayer…  Si la canción de Instagram ya era una insuperable burla del postureo imperante, este video lo lleva a una dimensión más surrealista y desternillante. Como casi todo, el postureo en moderación no tiene nada de malo, todos jugamos a un cierto juego de poses, el problema es cuando se vive para el postureo, la popularidad, el like, retweet, repost…  Por desgracia sobran ejemplos de esto último.

Éste otro video, mucho más serio, habla de otro fenómeno con cierta relación que es la falta de originalidad. Todos ahora podemos compartir nuestro contenido, y probablemente ese contenido no tiene especial originalidad. El video alude a la frustración de crear contenido que otros miles (o millones) han creado con anterioridad. No es un fenómeno que me parezca particularmente frustrante, a fin de cuentas la experiencia de crear ese contenido si es única y subjetivamente valiosa, pero cuando mezclas la falta de originalidad con el abuso del postureo se alcanza un grado de falsedad preocupante. El peor ejemplo que me viene a la cabeza es del de los hipsters clónicos, tipos tan originales que carecen por completo de originalidad, definidos por unas poses, gestos y rituales más predefinidos y prefabricados que los imperantes en la sociedad que aparentemente denuncian.

De momento me quedaré con la sonrisa indisimulada (en ocasiones carcajada) que no puedo evitar cada vez que veo a alguien fotografiando su comida o sacándose una ráfaga de selfies. Si va acompañada de palo de selfie la cosa ya se torna preocupante.  Vemödalen 😉

Vía Microsiervos

P.D. No sé si este blog tiene un futuro (un post al año no parece una buena media), ciertamente tiene pasado, pero como blog personal que es intentaré postear alguna reflexión de vez en cuando. En breve, eso sí, empezaré otro proyecto con bastantes ganas y daré cuenta de ello por aquí.