La apoteosis del postureo

Decíamos ayer…  Si la canción de Instagram ya era una insuperable burla del postureo imperante, este video lo lleva a una dimensión más surrealista y desternillante. Como casi todo, el postureo en moderación no tiene nada de malo, todos jugamos a un cierto juego de poses, el problema es cuando se vive para el postureo, la popularidad, el like, retweet, repost…  Por desgracia sobran ejemplos de esto último.

Éste otro video, mucho más serio, habla de otro fenómeno con cierta relación que es la falta de originalidad. Todos ahora podemos compartir nuestro contenido, y probablemente ese contenido no tiene especial originalidad. El video alude a la frustración de crear contenido que otros miles (o millones) han creado con anterioridad. No es un fenómeno que me parezca particularmente frustrante, a fin de cuentas la experiencia de crear ese contenido si es única y subjetivamente valiosa, pero cuando mezclas la falta de originalidad con el abuso del postureo se alcanza un grado de falsedad preocupante. El peor ejemplo que me viene a la cabeza es del de los hipsters clónicos, tipos tan originales que carecen por completo de originalidad, definidos por unas poses, gestos y rituales más predefinidos y prefabricados que los imperantes en la sociedad que aparentemente denuncian.

De momento me quedaré con la sonrisa indisimulada (en ocasiones carcajada) que no puedo evitar cada vez que veo a alguien fotografiando su comida o sacándose una ráfaga de selfies. Si va acompañada de palo de selfie la cosa ya se torna preocupante.  Vemödalen 😉

Vía Microsiervos

P.D. No sé si este blog tiene un futuro (un post al año no parece una buena media), ciertamente tiene pasado, pero como blog personal que es intentaré postear alguna reflexión de vez en cuando. En breve, eso sí, empezaré otro proyecto con bastantes ganas y daré cuenta de ello por aquí.

Carta a la AEDE: os habéis quedado cortos

Olvidad mi último post, y todo lo escrito hasta la fecha sobre mis admirados amigos de la AEDE. Son unos genios. Google News cierra en España, y seguramente estén descorchando botellas de champán en su sede. De un plumazo se han cargado una valiosa fuente de tráfico para sus competidores. Para ellos también, pero eso es lo de menos.

Mi crítica hoy a AEDE va por otros derroteros. Chavales, os habéis quedado cortos. Porque, vamos a ver, lo tenéis todo a vuestro favor para hacer el trabajo bien hecho, y en lugar de eso hacéis esta ley que se queda a medio camino de lo que realmente os gustaría.

Porque claro, si yo tuviera el poder que vosotros tenéis, a saber:

  • El poder de dictar leyes a vuestro antojo, como habéis hecho en repetidas ocasiones.
  • Partidos políticos, desde el PP hasta Podemos (yendo de derecha a izquierda, y con algunas excepciones como UPyD), bien mandados, obedientes, calladitos, corruptos y mediocres, dispuestos a plegarse a cualquier exigencia por tonta que parezca con tal de que no les traten mal en los papeles, radios y teles. Y además en medio de una crisis gravísima de credibilidad que esos grupos mediáticos pueden hacer aún peor.
  • Una ciudadanía que en general desconoce estos temas, por mucho que haya muchos internautas furiosos con el asunto.

Pues no me quedaría en un canon irrenunciable para las publicaciones. Puestos a dictar leyes ilegales y que probablemente sean tumbadas por el TC o algún tribunal europeo dentro de unos años, se puede hacer mucho más, porque en esos años toca impunidad ilimitada. A saber:

  • Crear un canon de Internet que paguen todos los ciudadanos y se reparta sólo entre los medios de la AEDE. Oye, si la SGAE consiguió hacer una cosa muy parecida durante décadas y se salió con la suya hasta que lo declararon ilegal, ¿quién dice que vosotros no podáis cobrar por nuestras conexiones que básicamente utilizamos para ver vídeos de gatitos en Facebook? Si es que sois muy naïf. Mirad lo bien que le fue a la SGAE que sus directivos se gastaban 40.000 euros en lupanares y aquí no pasaba nada. ¡Ay, qué tiempos aquellos!
  • Cobrar por los links. Por todos y sin exclusión. ¿Pero qué es esto de que el vulgo comparta vuestros links como si no hubiera clases? ¿Vale acaso lo mismo un link a un vídeo de gatitos que un link a la última historia plagiada por El País a un blog? No, claro que no. ¿Compartes en Facebook o Twitter? Pasa por caja. Ah, y de paso que pasen Facebook y Twitter por caja también, por ser caja de resonancia, a ver si se creen que los retweets también van a salir gratis. ¿Pero qué se ha creído esta gente? Cualquiera que goce del privilegio de mandaros tráfico debe pagar.
  • Ilegalizar Google. Vamos a ver, si los links son claramente malos, ¿qué es esto de dejar operar a esta gente, que encima trata a todos los links por igual, sin distinciones entre vosotros, nada menos que el “Cuarto Poder”, y los demás? Si Google quiere salirse con la suya que lo haga, pero fuera de España, que es la reserva espiritual de Occidente.
  • Finalmente, y ya puestos a ello, cerrar Internet. Seamos un poco realistas. Vosotros vivíais mucho mejor sin la Red. Esto de Internet es un engorro, cada vez vendéis menos periódicos, tenéis menos poder social (el político lo mantenéis, pero ¿hasta cuándo?), menos credibilidad -porque la gente desenmascara la mediocridad muy fácilmente y lo publican en sus blogs-, menos ingresos porque la publicidad en la Red no da ni para pipas y aquí no paga por el contenido ni dios. Así no hay quien pague los coches con chófer de vuestros directivos ni las tarjetas black de vuestros consejeros. Si Corea del Norte puede hacerlo, ¿por qué no vosotros?

En resumen, como diría Federico, sois unos maricomplejines y os habéis quedado a mitad de camino. Espero que la cosa no quede aquí y dentro de un par de años yo no pueda ni escribir un post como este. Porque, esa es otra, ¿no habéis pensado en establecer una censura previa de todo lo que se publica en Internet? Eso sería la bomba, y estos políticos tragan con lo que les echéis. Pensáoslo.

Así que ya sabéis, cuando queráis más ideas no tenéis más que rebuscar un poco y algo saldrá. La alternativa es el caos, el descontrol, la irrelevancia… Y la libertad. Y sabe dios que no queremos nada de eso por estos lares…

 

Eso del social media…

Si me hubieran dado un euro por cada vez que he tenido que oír “eso de Internet…” como comienzo de frase, para acto seguido indicar lo terrible que era probablemente sería millonario. Y me hubieran dado un euro por cada vez que he tenido que oír variantes del tipo: “eso del social media…”, “esto de los blogs…”, “esto de facebook…”, “esto de twitter…” etc. Pues probablemente ya tendría una isla propia y no estaría escribiendo estas historias de abueletes.

Precisamente mi artículo de esta semana en el Huffington Post, y mi excusa para volver a publicar tras meses de ausencia, habla de cómo y por qué los medios sociales ya son parte inexcusable del panorama empresarial, igual que Internet dejó de ser fuente inagotable de escepticismo en las empresas tiempo atrás. Es un artículo que constata una realidad, algunos nos hemos pasado toda nuestra vida profesional pregonando que esto iba a suceder (no había que ser un genio, caray) y ahora sencillamente ha sucedido. Y algunos escépticos que me deben un euro se han reconvertido a defensores de la nueva realidad, y otros seguirá siendo escépticos mientras vivan, con o sin razón.