Carta a la AEDE: os habéis quedado cortos

Olvidad mi último post, y todo lo escrito hasta la fecha sobre mis admirados amigos de la AEDE. Son unos genios. Google News cierra en España, y seguramente estén descorchando botellas de champán en su sede. De un plumazo se han cargado una valiosa fuente de tráfico para sus competidores. Para ellos también, pero eso es lo de menos.

Mi crítica hoy a AEDE va por otros derroteros. Chavales, os habéis quedado cortos. Porque, vamos a ver, lo tenéis todo a vuestro favor para hacer el trabajo bien hecho, y en lugar de eso hacéis esta ley que se queda a medio camino de lo que realmente os gustaría.

Porque claro, si yo tuviera el poder que vosotros tenéis, a saber:

  • El poder de dictar leyes a vuestro antojo, como habéis hecho en repetidas ocasiones.
  • Partidos políticos, desde el PP hasta Podemos (yendo de derecha a izquierda, y con algunas excepciones como UPyD), bien mandados, obedientes, calladitos, corruptos y mediocres, dispuestos a plegarse a cualquier exigencia por tonta que parezca con tal de que no les traten mal en los papeles, radios y teles. Y además en medio de una crisis gravísima de credibilidad que esos grupos mediáticos pueden hacer aún peor.
  • Una ciudadanía que en general desconoce estos temas, por mucho que haya muchos internautas furiosos con el asunto.

Pues no me quedaría en un canon irrenunciable para las publicaciones. Puestos a dictar leyes ilegales y que probablemente sean tumbadas por el TC o algún tribunal europeo dentro de unos años, se puede hacer mucho más, porque en esos años toca impunidad ilimitada. A saber:

  • Crear un canon de Internet que paguen todos los ciudadanos y se reparta sólo entre los medios de la AEDE. Oye, si la SGAE consiguió hacer una cosa muy parecida durante décadas y se salió con la suya hasta que lo declararon ilegal, ¿quién dice que vosotros no podáis cobrar por nuestras conexiones que básicamente utilizamos para ver vídeos de gatitos en Facebook? Si es que sois muy naïf. Mirad lo bien que le fue a la SGAE que sus directivos se gastaban 40.000 euros en lupanares y aquí no pasaba nada. ¡Ay, qué tiempos aquellos!
  • Cobrar por los links. Por todos y sin exclusión. ¿Pero qué es esto de que el vulgo comparta vuestros links como si no hubiera clases? ¿Vale acaso lo mismo un link a un vídeo de gatitos que un link a la última historia plagiada por El País a un blog? No, claro que no. ¿Compartes en Facebook o Twitter? Pasa por caja. Ah, y de paso que pasen Facebook y Twitter por caja también, por ser caja de resonancia, a ver si se creen que los retweets también van a salir gratis. ¿Pero qué se ha creído esta gente? Cualquiera que goce del privilegio de mandaros tráfico debe pagar.
  • Ilegalizar Google. Vamos a ver, si los links son claramente malos, ¿qué es esto de dejar operar a esta gente, que encima trata a todos los links por igual, sin distinciones entre vosotros, nada menos que el “Cuarto Poder”, y los demás? Si Google quiere salirse con la suya que lo haga, pero fuera de España, que es la reserva espiritual de Occidente.
  • Finalmente, y ya puestos a ello, cerrar Internet. Seamos un poco realistas. Vosotros vivíais mucho mejor sin la Red. Esto de Internet es un engorro, cada vez vendéis menos periódicos, tenéis menos poder social (el político lo mantenéis, pero ¿hasta cuándo?), menos credibilidad -porque la gente desenmascara la mediocridad muy fácilmente y lo publican en sus blogs-, menos ingresos porque la publicidad en la Red no da ni para pipas y aquí no paga por el contenido ni dios. Así no hay quien pague los coches con chófer de vuestros directivos ni las tarjetas black de vuestros consejeros. Si Corea del Norte puede hacerlo, ¿por qué no vosotros?

En resumen, como diría Federico, sois unos maricomplejines y os habéis quedado a mitad de camino. Espero que la cosa no quede aquí y dentro de un par de años yo no pueda ni escribir un post como este. Porque, esa es otra, ¿no habéis pensado en establecer una censura previa de todo lo que se publica en Internet? Eso sería la bomba, y estos políticos tragan con lo que les echéis. Pensáoslo.

Así que ya sabéis, cuando queráis más ideas no tenéis más que rebuscar un poco y algo saldrá. La alternativa es el caos, el descontrol, la irrelevancia… Y la libertad. Y sabe dios que no queremos nada de eso por estos lares…

 

Escuadrón -suicida- AEDE

Me desayuno hoy con la deliciosa noticia de que Google News España planea cerrar sus puertas si se aprueba finalmente el canon AEDE. Una pésima noticia a todas luces, con la salvedad de que es una decisión que merece el aplauso porque da un portazo en las narices al sinsentido promovido por la AEDE y secundado obedientemente por el partido socialista-popular.

Hacer descaradamente leyes a medida de los intereses de los poderes empresariales en declive y contra los poderes empresariales en auge puede entrañar ciertos problemas de ejecución. Por ejemplo, que la(s) empresa(s) perjudicada(s) decidan mandar a freír espárragos al legislador porque parte de su negocio no consiste en regalar dinero alegremente, o dar limosna, a las industrias en declive.

La particularidad de la ley española creada ad hoc es que convierte la remuneración en algo irrenunciable para los editores, así que afecta tanto a los grupos editoriales que quieren cobrarla como a los medios digitales que no tienen el menor interés en perseguirla (algo que, por otro lado, probablemente sea ilegal). Luego la única opción que le queda a Google frente a eso es cerrar Google News, y ya veremos si no tiene impacto sobre la presentación de los resultados de búsqueda como ha ocurrido en Alemania.

El escuadrón AEDE, experto en embarcarse en operaciones suicidas desde hace 15 años, ha dado con la horma de su zapato. Alguien lo suficientemente poderoso y lo suficientemente razonable para no tener problema en evidenciar el sinsentido y el ridículo absoluto de pagar a aquellas empresas a las que generas valor. Porque, en última instancia ahí está el problema: Google genera valor para los editores, por la vía del tráfico. Los editores, para Google, generan un valor completamente marginal junto a mil millones de webs. ¿Quién es más valioso para quién? La respuesta es bastante obvia.

No ocurre muy a menudo que la legislación, la política, y los juegos de poder se topen con el sentido común tan de bruces. Pero cuando ocurre hay que tomarse un ratito para disfrutarlo. Y ahora la gran pregunta… ¿se aprobará el canon suicida de la AEDE?

 

Eso del social media…

Si me hubieran dado un euro por cada vez que he tenido que oír “eso de Internet…” como comienzo de frase, para acto seguido indicar lo terrible que era probablemente sería millonario. Y me hubieran dado un euro por cada vez que he tenido que oír variantes del tipo: “eso del social media…”, “esto de los blogs…”, “esto de facebook…”, “esto de twitter…” etc. Pues probablemente ya tendría una isla propia y no estaría escribiendo estas historias de abueletes.

Precisamente mi artículo de esta semana en el Huffington Post, y mi excusa para volver a publicar tras meses de ausencia, habla de cómo y por qué los medios sociales ya son parte inexcusable del panorama empresarial, igual que Internet dejó de ser fuente inagotable de escepticismo en las empresas tiempo atrás. Es un artículo que constata una realidad, algunos nos hemos pasado toda nuestra vida profesional pregonando que esto iba a suceder (no había que ser un genio, caray) y ahora sencillamente ha sucedido. Y algunos escépticos que me deben un euro se han reconvertido a defensores de la nueva realidad, y otros seguirá siendo escépticos mientras vivan, con o sin razón.

La -estéril, absurda y contraproducente- polémica sobre el Huffington Post

He asistido atónito a la polémica que se ha creado en torno al lanzamiento del Huffington Post por aquello de que no pagan a los bloggers. A veces los niveles de hipocresía en nuestro país baten récords, y esta polémica no es excepción.

En 1998, cuando empecé a dirigir un medio digital sin ánimo de lucro con una veintena de colaboradores de todo el mundo todavía no había olvidado que acabábamos de salir de una crisis económica espantosa. Publicar en la Red era un privilegio, y muchos de los colaboradores o fundadores (hoy gigantescos profesionales de la Red como David Carrero, David Boronat, Christian van der Henst, Alberto Pena, Gonzalo Álvarez Marañón o Blanca Salvatierra, por citar algunos) publicaban un contenido espectacular por amor al arte y con la recompensa que ofrecía el posicionamiento como pioneros de la Red.

En mi carrera profesional he escrito cientos de artículos, y menos de un 10% han sido pagados. En prensa papel solo he cobrado uno de decenas. He participado en charlas, mesas redondas, talleres y conferencias sobre Internet, tecnología o contenidos. Gratis. Y lo único de lo que me arrepiento es no haberlo hecho más y haberlo abandonado en los últimos años por razones profesionales. Porque todo lo que hice gratis me abrió puertas profesionales que me han permitido desarrollar mi carrera (no en el campo del periodismo, sino de la tecnología e Internet). Escribir gratis es lo más lucrativo que he hecho en mi vida.

Ahora mismo hay decenas de medios en España que no pagan determinadas colaboraciones o columnas. Creo que el único delito del HuffPo ha sido decirlo abiertamente. La profesión está en un proceso de redefinición en el que los grandes medios (y los grandes grupos) con grandes plantillas y presupuestos van a desaparecer porque la Red impone estructuras más livianas y ágiles. Las vías de ingresos en la Red son en muchos casos inciertas y lanzar un medio se convierte en un ejercicio de equilibrismo financiero de padre y muy señor mío. Lo haga PRISA o lo monten cuatro amiguetes. La redacción del HuffPo en español la componen ocho personas, una cifra impensable para una redacción hace unos años, pero así es como se empiezan los proyectos en la era del desapalancamiento. Así es como lo hacíamos intuitivamente en el comienzo de todo esto.

Me parece profundamente hipócrita recibir un nuevo proyecto a balazos solo porque ha tenido un éxito descomunal en otro país y no remunera a sus colaboradores, cuando decenas de medios hacen exactamente lo mismo. Estamos rodeados de redes de blogs que pagan miserias a sus colaboradores y generan contenido fotocopiado cuando el periodismo debe ir buscando ante todo la originalidad y la voz propia.

Soy consciente de que la situación de muchos periodistas es dramática. Soy consciente de que un periodista recién salido de la facultad no encuentra trabajo fácilmente. Pero también soy consciente de que para hacer periodismo ya no hace falta una rotativa y grandes medios económicos. Los periodistas que no quieran trabajar gratis pueden trabajar para sí mismos, para su marca y su posicionamiento, igual que una panda de locos hacíamos en el 98, antes de que llegara la Internet comercial y montase grandes redacciones al estilo del siglo XX (¿qué fue de ellas, por cierto? ¿Queda alguna viva?). Puede hacerlo en el HuffPo o en WordPress.com o donde le salga de las narices. Y puede publicar lo que le dé la real gana.

Podemos cabrearnos con el mundo porque las cosas han cambiado. Podemos despotricar contra los grupos de medios, contra el sueldo de Cebrián, contra los políticos, contra Moody’s, Fitch, Merkel y la madre que los parió. Pero criticar, con las maneras destructivas y ofensivas que han utilizado muchos contra el HuffPo es ignorar el principio de la realidad y tirar piedras contra el propio tejado de los periodistas y del periodismo. Ojalá surjan muchos HuffPos y ojalá tengan un éxito abrumador, será la mejor noticia para la profesión periodística y para los profesionales del periodismo. A mí me entran ganas de revivir DiarioRed sólo de pensarlo.

No les votaré… por coherencia

No he escrito mucho sobre la Ley Sinde (o sobre casi nada últimamente), pero uno de los pocos artículos que escribí el año pasado –La Libertad no es negociable– lo dediqué a LES y a lo que haría si se aprobaba:

Si la ley pasa el trámite parlamentario y entra en vigor, en las próximas elecciones no votaré a ningún partido que no defienda explícitamente la retirada de esta disposición de la ley y la vuelta a un régimen en el que los jueces sean los únicos garantes de los derechos y libertades de ciudadanos o empresas. No votaré a ningún partido que haya apoyado la puesta en marcha de esta ley, sea de las siglas que sea. Y pido a cualquiera que lea este artículo que haga lo mismo. Porque pocas cosas hay más innegociables en nuestra sociedad que la libertad, y no tenemos ningún instrumento más poderoso que la red para ejercerla.

No me gusta nada hablar de política, sobre todo porque la política moderna está al servicio de la división y el enfrentamiento. Pero lo que ha pasado con la Ley Sinde cierra un primer ciclo que el PP comenzó con la LSSI y que empieza a convertir la Red en el cortijo de políticos, intereses económicos miópicos y telecos. Al mismo tiempo que Wikileaks deja al descubierto las vergüenzas de la diplomacia internacional y que diversos regímenes dictatoriales caen, en cierta medida, gracias al poder instrumental de la Red, en España empiezan a tomarnos -a los ciudadanos- por el pito del sereno.

El movimiento #nolesvotes puede ser el comienzo de una insurrección que empiece a destapar la podredumbre de la política española. O quedarse en agua de borrajas (que es lo que suele pasar con estas cosas). Me importa bastante poco, tiene mi apoyo hasta donde llegue. Yo en mayo no votaré ni a PSOE ni a PP, pero votaré, probablemente a quien más pueda hacerles daño (y francamente, ahora mismo me importa muy poco cuales sean las siglas que tenga ese partido). Porque ya está bien de que nos tomen por mamarrachos.

A partir de hoy, Red y Libertad

Consideramos imprescindible la retirada de la disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible por los siguientes motivos:

  1. Viola los derechos constitucionales en los que se ha de basar un estado democrático en especial la presunción de inocencia, libertad de expresión, privacidad, inviolabilidad domiciliaria, tutela judicial efectiva, libertad de mercado, protección de consumidoras y consumidores, entre otros.
  2. Genera para la Internet un estado de excepción en el cual la ciudadanía será tratada mediante procedimientos administrativos sumarísimos reservados por la Audiencia Nacional a narcotraficantes y terroristas.
  3. Establece un procedimiento punitivo “a la carta” para casos en los que los tribunales ya han manifestado que no constituían delito, implicando incluso la necesidad de modificar al menos 4 leyes, una de ellas orgánica. Esto conlleva un cambio radical en el sistema jurídico y una fuente de inseguridad para el sector de las TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación). Recordamos, en este sentido, que el intercambio de conocimiento y cultura en la red es un motor económico importante para salir de la crisis como se ha demostrado ampliamente.
  4. Los mecanismos preventivos urgentes de los que dispone la ley y la judicatura son para proteger a toda ciudadanía frente a riesgos tan graves como los que afectan a la salud pública. El gobierno pretende utilizar estos mismos mecanismos de protección global para beneficiar intereses particulares frente a la ciudadanía.
    Además la normativa introducirá el concepto de “lucro indirecto”, es decir: a mí me pueden cerrar el blog porque “promociono” a uno que “promociona” a otro que vincula a un tercero que hace negocios presuntamente ilícitos
  5. Recordamos que la propiedad intelectual no es un derecho fundamental contrariamente a las declaraciones del Ministro de Justicia, Francisco Caamaño. Lo que es un derecho fundamental es el derecho a la producción literaria y artística.
  6. De acuerdo con las declaraciones de la Ministra de Cultura, esta disposición se utilizará exclusivamente para cerrar 200 webs que presuntamente están atentando contra los derechos de autor. Entendemos que si éste es el objetivo de la disposición, no es necesaria, ya que con la legislación actual existen procedimientos que permiten actuar contra webs, incluso con medidas cautelares, cuando presuntamente se esté incumpliendo la legalidad. Por lo que no queda sino recelar de las verdaderas intenciones que la motivan ya que lo único que añade a la legislación actual es el hecho de dejar la ciudadanía en una situación de grave indefensión jurídica en el entorno digital.
  7. Finalmente consideramos que la propuesta del gobierno no sólo es un despilfarro de recursos sino que será absolutamente ineficaz en sus presuntos propósitos y deja patente la absoluta incapacidad por parte del ejecutivo de entender los tiempos y motores de la Era Digital.

La disposición es una concesión más a la vieja industria del entretenimiento en detrimento de los derechos fundamentales de la ciudadanía en la era digital.

La ciudadanía no puede permitir de ninguna manera que sigan los intentos de vulnerar derechos fundamentales de las personas, sin la debida tutela judicial efectiva, para proteger derechos de menor rango como la propiedad intelectual. Dicha circunstancia ya fue aclarada con el dictado de inconstitucionalidad de la ley Corcuera (o “ley de la patada en la puerta”). El Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet, respaldado por más de 200 000 personas, ya avanzó la reacción y demandas de la ciudadanía antes la perspectiva inaceptable del gobierno.

Para impulsar un definitivo cambio de rumbo y coordinar una respuesta conjunta, el 9 de enero se ha constituido la “Red SOStenible” una plataforma representativa de todos los sectores sociedad civil afectados. El objetivo es iniciar una ofensiva para garantizar una regulación del entorno digital que permita expresar todo el potencial de la Red y de la creación cultural respetando las libertades fundamentales.

En este sentido, reconocemos como referencia para el desarrollo de la era digital, la Carta para la innovación, la creatividad y el acceso al conocimiento, un documento de síntesis elaborado por más de 100 expertos de 20 países que recoge los principios legales fundamentales que deben inspirar este nuevo horizonte.

En particular, consideramos que en estos momentos es especialmente urgentes la implementación por parte de gobiernos e instituciones competentes, de los siguientes aspectos recogidos en la Carta:

  1. Los artistas como todos los trabajadores tienen que poder vivir de su trabajo (referencia punto 2 “Demandas legales“, párrafo B. “Estímulo de la creatividad y la innovación”, de la Carta);
  2. La sociedad necesita para su desarrollo de una red abierta y libre (referencia punto 2 “Demandas legales“, párrafo D, “Acceso a las infraestructuras tecnológicas”, de la Carta);
  3. El derecho a cita y el derecho a compartir tienen que ser potenciado y no limitado como fundamento de toda posibilidad de información y constitutivo de todo conocimiento (referencia punto 2 “Demandas legales“, párrafo A, “Derechos en un contexto digital”, de la Carta);
  4. La ciudadanía debe poder disfrutar libremente de los derechos exclusivos de los bienes públicos que se pagan con su dinero, con el dinero publico (referencia punto 2 “Demandas legales“, párrafo C, “Conocimiento común y dominio público”, de la Carta);
  5. Consideramos necesaria una reforma en profundidad del sistema de las entidades de gestión y la abolición del canon digital (referencia punto 2 “Demandas legales“, párrafo B, “Estímulo de la creatividad y la innovación”, de la Carta).

Por todo ello hoy se inicia la campaña INTERNET NO SERA OTRA TELE y se llevarán a cabo diversas acciones ciudadanas durante todo el periodo de la presidencia española de la UE.

Consideramos particularmente importantes en el calendario de la presidencia de turno española el II Congreso de Economía de la Cultura (29 y 30 de marzo en Barcelona), Reunión Informal de ministros de Cultura (30 y 31 de marzo en Barcelona) y la reunión de ministros de Telecomunicaciones (18 a 20 de abril en Granada).

La Red tiene previsto reunirse con representantes nacionales e internacionales de partidos políticos, representantes de la cultura y delegaciones diplomáticas.

Firmado
Red SOStenible

La Red SOStenible somos todos. Si quieres adherirte a este texto, cópialo, blogguéalo, difúndelo.

2060, un vistazo al pasado

No me he metido a vidente, pero mi último artículo en LibertadDigital es un “que podría pasar” sin más pretensiones que el divertimento. Si en 2060 sigo por aquí, ¿como miraremos esta década en el contexto de las guerras de la propiedad intelectual? Como lo que comenzó todo sí, está claro. Como la década que los gobiernos se decidieron a intervenir fuertemente en la Red también. ¿Pero con qué final? Ahora mismo soy bastante pesimista, pero es posible (luchemos por ello) que la situación caiga por su propio peso. Debemos tener visión de futuro, eso sí, para que mi visión del pasado se acelere cuanto antes y Enrique Dans no acabe en la cárcel ;-P

Leeló aquí

Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Internet y la libertad

Voy con cierto retraso (en todos los aspectos, el verano está siendo menos verano), pero nunca es tarde si la dicha es buena. Mi penúltimo artículo en Libertaddigital trata sobre libertad, pero sobre todo con la turbia relación entre el poder e Internet, que se está dando en todos los países y con más gravedad en aquellos que carecen de libertades fundamentales. En Occidente vamos hacia atrás por motivos de origen económico (o a veces ni eso), en las dictaduras por motivos fundamentalmente políticos. Pero en todas partes cuecen habas. Por cierto, aunque también aplica lo cierto es que cometí un grave error por las prisas al hablar de Nepal y no Tíbet por una confusión ciertamente tonta.

La culpa de todo la tiene Internet

Mi último artículo en LD gira en torno a mi anterior post, las declaraciones del CEO de Sony Pictures, aunque intento huir del tono mitinero (bastante de eso tenemos ya) y hago algunas reflexiones sobre por qué la piratería no debería preocupar tanto y sí la falta de adecuación de la industria a retos que llevan 15 años planteándose y a los que hasta ahora no han sabido dar respuesta. Nada nuevo, pero nunca está de más recordarlo, en un momento en que la lucha contra la piratería parece la solución a todos los males del mundo.

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